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El bife de chorizo es un delicioso corte de carne de res de la parte más tierna del animal. Además, resulta sabroso porque tiene un buen equilibrio entre carne, grasa y demás componentes. Este corte es bastante sencillo de cocinar; no importa qué utensilios de cocina tengas a mano, con los principios básicos podrás darle a la carne una cubierta exterior crujiente y cocinarla bien en el interior, obteniendo un resultado de gran sabor. Dependiendo del método de cocción que utilices, es fácil obtener un bife jugoso en no más de 20 minutos o media hora.

Aunque lo más habitual es prepararlo ya fileteado, a la parrilla o a la plancha, en esta ocasión te presentamos una receta singular: la cocción del bife de chorizo entero, al horno y con vegetales como acompañamiento ideal. ¡A cocinar se ha dicho!

Bife de chorizo al horno con pimientos, berenjena y cebolla

Ingredientes

  1. Cuatro pimientos rojos
  2. Tres berenjenas
  3. Cuatro cebollas perla
    Sal, orégano, provenzal y salsa barbacoa a gusto.

Preparación

1) Primero cortamos los pimientos en tiras gruesas (le sacamos el cabito y las nervaduras blancas), las berenjenas en rodajas y las cebollas en juliana gruesa.

2) Aderezamos la carne con nuestras especias favoritas. En este caso, nosotros utilizamos sal, orégano, provenzal y barbacoa. Acomodamos el bife de chorizo PROCAR en una fuente levemente aceitada, arriba colocamos las verduras y tapamos todo con papel de aluminio.

3) Cocinamos a fuego bajo por 2 horas (siempre tapado con papel de aluminio). Una vez a punto el bife de chorizo PROCAR, destapamos y servimos.

Nota: El plato puede acompañarse con papas también horneadas, puré mixto (de papas y calabaza) y alguna ensalada fresca.

Fuentes: wikihow.com, cookpad.com

El Guiso de Cola o Rabo de Res, es uno de los platos más tradicionales de la cocina criolla de Colombia. Es un preparado de cocción lenta: preparado de la manera tradicional, se toma un poco más de dos horas para que esté en su punto, pero el aroma y el sabor que se consiguen son exquisitos.

En los restaurantes típicos, se lo sirve en un plato grande de peltre, sobre una cama de hojas de plátano y encima el guiso de cola, acompañado de arroz blanco, papa, yuca y una tajada de aguacate. Como incluye tantas harinas, es un plato para consumo ocasional, no diario.

Bien preparado, queda en un punto en que la carne casi se desprende sola del hueso, muy suave y bañado con una sabrosa salsa que resulta de la cocción lenta y por tiempo prolongado de la carne, las hierbas y los vegetales.

Se lo puede preparar con un poco de vino rojo que tengan en casa, aunque lo importante es que no sea dulce. El vino cumple con la función de ablandar un poco la carne y darle más sabor. Se lo agrega casi desde el comienzo de la cocción, para que se combine y recoja los sabores de los otros ingredientes, y así aprovechar los jugos y grasa que suelta la carne y enriquecen la salsa. El alcohol se evapora en la cocción, así que no hay problema para que los niños lo consuman.

También hay quienes le ponen cerveza, pero si sólo se le pone caldo, también resulta muy sabroso. Un truquito que da muy buen resultado es pasar los trozos de carne por harina, con el fin de espesar la salsa. En otros países también tienen preparaciones parecidas, por ejemplo el rabo encendido en Cuba y el rabo de buey guisado en España.

Este plato es muy completo, pues además de la carne lleva vegetales frescos y papa. Así que perfectamente se lo puede servir sobre una cama de arroz blanco o integral, para que la salsa lo bañe con todo su sabor.

Receta: Guisado de Cola de Res

Raciones: 6-8 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 2 1/2horas
Ingredientes
  • libras de cola o rabo de res PROCAR
  • zanahorias
  • tallos de apio
  • cebollas perla medianas
  • dientes de ajo enteros o machacados
  • tomillo y laurel al gusto
  • 4 1/2 tazas de caldo de res o vegetales
  • 1/2 taza de vino tinto que no sea dulce
  • 1/2 cucharadita comino
  • sal y pimienta al gusto
  • libras de papa 
  • aceite vegetal

Preparación

  1. Lavar los vegetales muy bien. Pelar la zanahoria y cortarla en rodajas. Pelar la cebolla y cortarla en cuadros. Quitarle las venas al apio y cortarlo en trozos.
  2. A las papas se les quita un poco de piel como se ve en la imagen y se reservan en un recipiente con agua, para más adelante.
  3. Quitarle el exceso de grasa a los pedazos de cola o rabo de res PROCAR. Pasarlos por harina de trigo y retirar el exceso.
  4. Poner una olla gruesa a fuego alto con aceite vegetal. Cuando esté caliente, poner los trozos de cola o rabo de res PROCAR dándole vueltas para que se doren y se sellen por todas partes, ésta operación evita que salgan los jugos del interior. Poner un poco de sal y pimienta.
  5. Retirar, poner sobre toallas de papel y reservar.
  6. En el fondo de la olla queda como una costra. Ahí es donde está la sustancia, son los jugos caramelizados. Se agrega un poco del vino y se va despegando o removiendo con cuchara de madera.
  7. En la misma olla, se agrega más aceite si es necesario y se pone la cebolla a fuego medio alto, revolviendo con la cuchara, hasta que esté transparente.
  8. Va a notar que van saliendo costras oscuras, es la sustancia de la carne, que va a aportar más sabor. Agregar la zanahoria, el apio, los ajos y el comino, dejar cocinar por unos 5 minutos, revolviendo de vez en cuando.
  9. Incorporar las hierbas, el vino restante y un poquito más de sal y pimienta. Dejar a fuego medio alto por unos 5 minutos más.
  10. Agregar los trozos de cola o rabo de res PROCAR.
  11. Añadir el caldo.
  12. Tapar la olla y dejar cocinar por 1 hora. Después de ese tiempo, agregar las papas y verificar el sabor. Agregar más sal o condimentos si hace falta. Si el líquido se va secando, agregar un poco más de caldo.
  13. Dejar cocinar por 1 hora más o hasta que la carne del rabo de res PROCAR esté tan blanda que casi se despegue del hueso.
  14. Servir en su propia salsa o sobre arroz blanco o integral. Adornar con alguna hierba fresca.

Nota

Si no desea utilizar vino tinto, simplemente puede agregar más caldo.

Fuentes: antojandoando.com

Los riñones de res son un alimento que contiene proteínas, grasa y aportan 131 calorías a la dieta diaria. Entre sus nutrientes también se encuentran las vitaminas B2, A, B7 y B9. Además de estas propiedades, los riñones de ternera contienen hierro. Pero, por el contrario, no contienen carbohidratos ni azúcar.

Su alto contenido en hierro hace que los riñones de res ayuden a evitar la anemia ferropénica o anemia por falta de hierro. Debido a la cantidad de hierro que aporta, este alimento es recomendado para personas que practican deportes intensos y tienen una gran demanda de este mineral.

El consumir riñones de res y otros alimentos ricos en vitamina B2, puede ayudar a superar las migrañas y es beneficioso para mantener una buena salud ocular y de la piel. Los alimentos ricos en vitamina B2 o riboflavina, como esta carne, también son útiles para mejorar problemas nerviosos como el insomnio, la ansiedad o el estrés.

La vitamina B5 o ácido pantoténico, que se encuentra de forma abundante en los riñones de res, los hace útiles para combatir el estrés y las migrañas. En tanto, la vitamina B7 o biotina, abundante este tipo de carne, es bueno para mejorar la salud del cabello, las uñas y la piel. Los enfermos de diabetes también pueden beneficiarse con la ingesta de riñones, ya que la vitamina B7 que contienen, puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

Las mujeres embarazadas o los bebés en estado de lactancia, pueden aprovechar los efectos beneficiosos de esta carne ya que los riñones de res tienen una alta cantidad de vitamina B12, también conocida como cobalamina.

Riñones a la crema con vino blanco

Ingredientes:

Riñones limpios: 2 unidades.

Cebollas perlas grandes, cortadas en tajadas finas: 2 unidades.

Crema de leche: 100grs.

Vino blanco seco, fino: 1 pocillo.

Perejil finamente picado: 2 cucharadas.

Aceite de maíz: 4 cucharadas.

Nuez moscada: una pizca.

Sal a gusto.

Preparación:

1. Corte los riñones en cubitos o rebanadas. Vierta el aceite en una olla mediana, caliente a fuego medio y eche las cebollas cortadas. Cocine a fuego medio hasta que comiencen a dorarse, unos 7 minutos. Entonces agregue los riñones y el vino.

2. Tape la olla y cocine a fuego medio/bajo durante unos 10 minutos, o hasta que estén tiernos. Luego añada el perejil, la sal y la nuez moscada. Continúe la cocción por unos 3 minutos más.

3. En ese momento (si es que va a servir inmediatamente, o unos 5 minutos antes de servir), con la preparación caliente, añada la crema y cocine revolviendo con la cuchara de madera, sin que hierva, a fuego bajo unos 5 minutos. Sirva apenas retirado del fuego, bien caliente.

Sugerencia: Se acompaña de arroz blanco o Papas Fritas.

Trucos:

¿A que temperatura debe estar el aceite para freír alimentos crudos?

Cuando se fríen alimentos crudos el aceite debe estar a temperatura moderada, para que se cocinen y doren al mismo tiempo.

¿Cómo se elimina el olor fuerte de los riñones?

Para quitar el olor fuerte a los riñones hay que abrirlos por la mitad y dejarlos reposar en sal gruesa o vinagre (también se puede utilizar jugo de limón) 15 minutos, luego enjuagarlos con abundante agua y secarlos.

Fuentes: alimentos.org.es, ciberchef.com

A quienes hacemos Delikatessen Las Ventas nos apasiona la carne. Es nuestra especialidad, en todos sus cortes y variantes de preparación. Pero sabemos que no somos los únicos que disfrutamos de saborear un buen asado a las brasas o nuestro característico churrasco. Porque además de que no puede ser más deliciosa, la carne a la parrilla tiene muchas ventajas. ¿Quieres conocerlas? Aquí va una pequeña lista:

1- Por supuesto, su sabor

Sí, aunque resulta una obviedad hay que decirlo. El sabor de la carne a las brasas es característico y único de este tipo de preparación. La parrilla potencia el sabor más genuino y natural de la carne y es lo que la convierte en una auténtica delicia.

2- Más jugosa imposible

El hecho de preparar la carne a la parrilla le confiere una jugosidad especial. La carne a las brasas, al cocinarse a fuego lento y en su propia grasa, conserva mucho mejor su jugo. ¡Una auténtica debilidad!

3- Resultan bastante ligeras

Las carnes a la parrilla no necesitan aceites, mantequillas u otros añadidos para ser cocinadas, porque la propia grasa de la carne es suficiente para que quede jugosa y lista para consumir. Por eso son ideales también para la cena, ya que resultan mucho más ligeras que otro tipo de carnes a la hora de irse a dormir.

4- Son perfectas para acompañar con papas o ensaladas

Las carnes a la parrilla combinan a la perfección con cualquier acompañamiento. Por ejemplo, puedes servirlas con papas y ensaladas, para que tus invitados puedan elegir entre estas dos deliciosas opciones; o directamente atreverse con ambas, porque lo difícil es escoger sólo una.

5- Conservan mucho mejor sus nutrientes y se deshacen de la grasa

El tipo de preparación a la parrilla ofrece una gran ventaja: la conservación de los nutrientes de la carne. Aunque pueda sorprender, al tratarse de un proceso de cocción largo y lento, la parrilla permite que los alimentos conserven su integridad y por lo tanto también todos sus nutrientes, vitaminas y minerales. Además, la cocción permite que las grasas se liberen y no queden alrededor de la carne, lo que las hace menos pesadas.

Si se te está haciendo agua la boca, no dudes en disfrutar de todas las ventajas (y el riquísimo sabor) de la carne a las brasas. ¡Ven a visitar Delikatessen Las Ventas y pon sobre tu parrilla las mejores carnes de Quito!

Fuentes: milongasparrillada.com

Conocido también como costillar, el término carré es ampliamente utilizado a la hora de definir esta pieza o corte de carne que se suele aplicar al cordero, al cerdo o a la ternera. El carré es uno de los cortes primarios, y es el conjunto de las primera y segundas costillas.

En la cocina, el costillar o carré se puede preparar entero, una elaboración tradicional es la que también se conoce como corona, pues se le da esa forma circular y las costillas se limpian. El carré de cordero también puede servirse plano, en estos casos la cocción suele realizarse al horno.

También puede cortarse esta pieza en porciones de dos o tres costillas para un comensal, manteniendo su nombre. Pero la denominación cambia cuando se cortan individualmente las costillas y chuletas: de este modo, generalmente se modifica asimismo la cocción, que se realiza a la plancha, a la brasa o a la parrilla.

En el caso del carré de cerdo, también suele prepararse en carnicería (como ahumados, salazones, etc.) para darle otros destinos comerciales más allá de la venta en crudo para cocción y consumo en el hogar. En esta oportunidad, te presentamos una receta sencilla y sabrosa que puedes ofrecer a tu familia, con el apoyo de los productos de Delikatessen Las Ventas.

Carré de cerdo a la mostaza

Ingredientes (para 4-6 comensales):

  • 1 y 1/2 kg. de carré de cerdo PROCAR
  • 4 cucharadas (tamaño de sopa) de mostaza Dijón
  • 8 cebollitas de verdeo cortadas en rodajas finas
  • 250 cc. de crema de leche
  • 1 copa de vino blanco
  • sal, pimienta y mantequilla

Preparación:

1) Acomodar y atar el carré de cerdo PROCAR (para que no pierda su forma), salpimentar y untar con la mostaza. Colocarlo en una fuente para horno enmantequillada, con el vino, las cebollitas de verdeo y trocitos de mantequilla.

2) Cocinar a horno caliente durante 20 minutos, bajar luego la temperatura y cocinar durante 1 hora. Retirar el carré de cerdo PROCAR y colocarlo en una fuente, colar el jugo de la cocción, calentarlo en una sartén y agregarle la crema de leche.

3) Cortar en tajadas el carré de cerdo PROCAR, bañarlo con la salsa y servir.

Nota: El plato puede presentarse acompañado de papas cocinadas, puré (de papas, manzanas o calabaza) o arroz amarillo, junto con ensaladas frescas.

Fuentes: gastronomiaycia.republica.com, receteca.com

La entraña es la parte del diafragma de la res que está adherida a las costillas. Es una carne muy fibrosa y está rodeada por una capa de grasa. Si se la cocina a su punto tiene un sabor indescriptible y es muy tierna: prácticamente se deshace en la boca.

Este manjar tiene unos pequeños trucos para que salga exquisito. El primer paso, para que salga tierna, es quitarle la mayor parte de la capa de grasa que la envuelve. Aunque parezca imposible en el primer intento, luego se verá que no lo es tanto: se toma la punta de la entraña, se hace un pequeño corte entre el cuero con grasa y la carne, y luego se comienza a estirar suavemente hacia arriba, sosteniendo a la vez la parte carnosa para que se despegue poco a poco. Se necesita mucha paciencia y hacerlo despacio, porque si se jala de golpe resulta más difícil despegarla. Si en alguna parte está demasiado pegada, se puede hacer otro corte como al principio. Después hay que repetir el proceso con el otro lado para dejarla bien limpia.

Si bien este corte es muy popular cocinado a la brasa, no es la única forma de hacerlo: también se puede hacer al horno, guisada o a la plancha y queda estupenda. Hecha a la brasa, la entraña (por ser tan fina) es de cocción bastante rápida, por eso no hay que quitarle el ojo de encima cuando se la pone en la parrilla. Y lo más importante, para que salga muy sabrosa, es dejarle una capa muy delgada de grasa, que le dará el toque especial para el éxito. La entraña guisada, en tanto, es igual de sabrosa y tierna, pero resulta en un plato mucho más suculento y nutritivo. Por eso hoy les presentamos una receta de esta variante, para que puedan disfrutar en familia o asombrar a sus amistades en alguna reunión.

Entraña guisada a la riojana

Ingredientes:

  • 1 Pimiento verde
  • 1 Cebolla perla
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • 4 Papas grandes
  • Chorizos PROCAR
  • 1 ají rojo picante
  • 1 cucharada de pimiento deshidratado
  • 20ml. de vino blanco
  • Agua hirviendo (cantidad necesaria)
  • Sal
  • 1 hoja de laurel fresco
  • 400 g de entraña de ternera PROCAR

Preparación:

  1. Lo primero que hacemos es calentar una olla o cazuela a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva.
  2. Mientras se calienta el aceite lavamos un pimiento verde y lo cortamos en juliana sobre una tabla de madera con un cuchillo afilado. También cortamos en juliana una cebolla pelada y 2 dientes de ajo pelados.
  3. Cuando el aceite esté listo añadimos las hortalizas picadas y las salteamos con cuidado de que no se quemen.
  4. Mientras se cocinan, pelamos y cortamos en rodajas cuatro papas. También cortamos en rodajas dos chorizos PROCAR (a los que previamente conviene pinchar y dar un hervor breve, para que no se desarmen al cortarlos). Añadimos ambos ingredientes a la olla o cazuela.
  5. A continuación humedecemos y añadimos el ají rojo picante, una cucharada de pimiento deshidratado, 20 ml. de vino blanco, cubrimos con agua hirviendo y echamos sal a gusto. Echamos una hoja de laurel fresco, tapamos y cocinamos a fuego bajo durante 30-40 minutos.
  6. Cuando resten 5 o 10 minutos de cocción, preparamos la entraña de ternera PROCAR. Para ello calentamos una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Cuando esté caliente cocinamos la carne vuelta y vuelta y añadimos sal a gusto.
  7. Para finalizar, servimos la carne de ternera PROCAR con las papas y el chorizo que hemos preparado en la olla.

Nota: Este plato también puede presentarse acompañado con arroz cocido (blanco o amarillo).

Fuente: canalcocina.es, barbacoas-argentinas.com

Se acerca el Día de la Madre y también el verano. La cantidad de reuniones familiares y de amigos aumenta, y tiene muchas veces como protagonistas a las brasas de la parrilla. Hoy te vamos a dar los 9 trucos imprescindibles para que tus asados sean incomparables.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que con organización y planificación, tu parrillada saldrá mejor. No basta comprar carne y carbón y dar por hecho que todo saldrá bien. Es importante una labor previa que simplificará las tareas cuando amigos y familiares esperen hambrientos sus piezas de carne a la brasa.

1. Cuántas personas vendrán a comer

Averigua qué número de personas va a asistir, aunque sea de forma aproximada y calcula una media de unos 350-400grs. de carne por persona. Esto incluye los embutidos de entrada tipo chorizo, morcilla, vísceras como chinchulines o riñones, alitas de pollo y las carnes principales que se vayan a asar, distribuyendo en partes iguales dicha cantidad. Los expertos de Delikatessen Las Ventas pueden ayudarte con esta selección.

Por ejemplo, para 10 personas, serán necesarios entre 3 1/2 y 4 kilos de carne. Es decir, aproximadamente 2 kilos de chorizos, morcillas, etc.; y 2 kilos de carne magra tipo lomo, chuletas o hamburguesas.

2. Las brasas perfectas

Hay muchos consejos que te podemos dar sobre las brasas, pero los podemos resumir en paciencia, distancia y tiempo.

Es decir, brasas ya maduras, blanquecinas o grisáceas; la parrilla no muy cerca de las brasas; y tiempo para hacer lentamente las carnes hasta que estén en su punto. Si no lo hacemos así, la carne se quemará demasiado por fuera y sin embargo, no estará cocinada en el centro.

3. La elección de la fuente de calor

No es lo mismo una barbacoa hecha de bloques de leña, de ramitas y piñas o una de carbón. Ten en cuenta que su poder calorífico es diferente y que su duración también es distinta. El carbón es lo más seguro, ya que las brasas duran mucho más y mantienen una potencia constante.

Las barbacoas de ramas o leña son las más ricas, pero requieren una continua alimentación para seguir fabricando brasas al costado de la barbacoa para evitar las llamas que podrían chamuscar la comida cocinándola antes de tiempo. Si no tienes tanta experiencia en la materia, lo mejor será dejar esta opción para más adelante.

4. La seguridad ante todo

Es conveniente que quien maneje la parrilla tenga a mano los elementos necesarios para su propia seguridad. Pinzas largas para poder dar la vuelta a las piezas sin pincharlas, guantes para mover las parrillas y algún hierro largo para las brasas. También debe tener a su alcance un vaporizador o spray para apagar alguna llama o para refrescarse, así como una gorra para evitar la insolación (en especial si la parrilla no cuenta con un techo o alero que la proteja del sol).

5. Preparación de la carne

Preparar la carne para su asado posterior es una labor sencilla que marcará la diferencia cuando la pongamos sobre la parrilla. No puedes hacer una barbacoa cuidando todos los detalles y después sacar la carne de la nevera y ponerla sobre las brasas. Para obtener un resultado perfecto con la carne tienes que respetar los siguientes consejos:

  • No olvides tener la carne a temperatura ambiente al menos una hora antes de asarla. Puedes tener la carne cerca de las parrillas para que las piezas vayan sudando, pero no ponerla sobre ellas mientras se van haciendo las brasas.
  • Si quieres aromatizar la carne, puedes meter alguna hierba aromática como romero o tomillo en los laterales de la barbacoa para que estas hierbas den un toque a la carne.
  • Prueba diferentes cortes de carne. Además de chuletas, hamburguesas y bifes de chorizo, es interesante descubrir el placer de la entraña argentina o el asado de tira para introducir variedad en tus asados. En este aspecto, los especialistas de Delikatessen Las Ventas también podrán orientarte.

6. Cómo asar la carne y el orden en la parrilla

Asar carne a la barbacoa requiere sus tiempos. Coloca las piezas en la parrilla y deja que se asen tranquilamente. En las zonas con menos calor, más alejadas de las brasas puedes ir poniendo las próximas piezas que vayas a asar. No toques la carne ni le des vueltas continuamente. Deja que se vayan haciendo tranquilamente y dales la vuelta solamente cuando ya estén en su punto.

En cuanto al orden en la parrilla, comienza con chorizos, pancetas y morcilla y prepara a continuación las piezas de pollo como alitas o muslos y pinchos. Después, según las vayas sacando, ve colocando las piezas más grandes que necesitarán más tiempo, para que se vayan asando mientras tus invitados se comen los bocados de entrada.

7. La sal y las especias

No eches sal a la carne antes de ponerla en la barbacoa. Es preferible sazonar las carnes una vez estén cocinadas, ajustando cada uno la sal a su gusto. Además así las carnes conservarán sus jugos y quedarán más sabrosas y será más placentero el momento.

No olvides llevar otros condimentos y especias, como pimienta negra para moler en el momento, ajo en polvo y hierbas aromáticas. Así podremos disfrutar de las carnes con distintos sabores en cada pieza o incluso en cada bocado.

8. Los marinados y adobos

Una forma de triunfar en las barbacoas es preparar adobos y marinados en los que dejar las carnes unas horas la noche anterior a la barbacoa. Así, al asarse en las brasas se mezclarán los sabores de ahumado, asado y marinado, cobrando la carne un sabor especial. Por ejemplo, cada cocinero tiene una receta personal para el chimichurri; y también resulta sabroso el uso de provenzal (ajo y perejil en aceite, picados muy fino) sobre las carnes.

9. Apagado de brasas y limpieza

Cuando termine la barbacoa, tenemos que tener en cuenta que aunque las brasas parezcan muertas, probablemente tengan aún mucho calor. Si la barbacoa tiene tapa, podemos dejarla puesta para ahogar el fuego. Si no la tiene, debemos apartar el carbón y leña que no se hayan quemado y esperar a que se apaguen las brasas. Es mejor no apagar el fuego con agua, pero lo importante es dejar el fuego bien apagado: si debemos salir luego de la comida, tendremos que recurrir a esa opción.

La limpieza de la parrilla es otro tema importante. Aprovechando que aún tiene temperatura, podemos pasar un estropajo metálico para dejar cada una de las láminas como nueva. Es mucho más fácil hacerlo ahora que encontrarse la suciedad la próxima vez que nos vayamos a reunir en torno a las brasas.

Fuente: directoalpaladar.com

Para preparar este delicioso plato de origen milanés se utiliza pata de ternera, cortada en piezas de unos 5 cm. de grosor. Traducido literalmente, ossobuco significa “hueso con agujero” o “hueso hueco”, y cada porción consiste en un trozo de hueso con su tuétano rodeado de carne.

Al cocinar el ossobuco hay que tener mucho cuidado para que el tuétano no se salga del hueso porque a los aficionados a este plato nos encanta sacarlo y extenderlo en un trozo de pan.

Otra característica especial del osso buco es la “gremolata”, una mezcla de ralladura de limón, ajo y perejil que se espolvorea sobre él en el momento de servir. Hay quienes prefieren cocerlo en la olla a fuego lento, pero también se puede hornear si se quiere: en este caso la temperatura debe ser baja y no sobrepasar los 150º.
En esta receta, elaborada en Italia desde hace muchísimos años, la carne tierna y la deliciosa salsa hacen que el plato resultante sea una fiesta de sabores.

Receta de Ossobuco a la Gremolata

Cocina: Italiana.
Comensales: Dos (2)

Ingredientes:

  • 2 piezas de ossobuco de ternera de unos 270-300grs. cada una
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 cebolla perla pequeña
  • 1 zanahoria
  • 1 hoja de laurel
  • 100ml. de vino blanco seco
  • 2 cucharadas de pasta de tomate o 200 gr. de tomate natural
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal y pimienta negra.
  • Para la guarnición
  • Puré de patata mezclado con 2 cucharadas de salsa de la cocción del osso buco.
  • Para la Gremolata
  • 1 diente de ajo
  • Ralladura de medio limón amarillo (solo la parte amarilla, si rallas la parte blanca de la cáscara el preparado resultará muy amargo).
  • 2 cucharadas de perejil fresco bien picado.

Preparación:

  1. Gremolata
  2. Machaca en el mortero el diente de ajo, añade la ralladura de limón y el perejil bien picado, mezcla y reserva.
  3. Osso buco
  4. Limpiar la carne con un papel de cocina, rebozar ligeramente cada pieza con harina, sacudiéndola después para eliminar el exceso.
  5. Poner en una olla baja (deben caber las piezas extendidas) dos cucharadas de aceite y cuando esté la temperatura al máximo (ojo que no se queme), dora la carne por ambos lados, dándole la vuelta una sola vez. Retira y reserva.
  6. En la misma olla, añade un poquito de aceite y agrega la cebolla y la zanahoria cortadas muy finas y la hoja de laurel. Baja la temperatura, tapa la olla y deja que “suden” unos 5-6 minutos, removiendo el recipiente de cuando en vez.
  7. Vierte el vino y sube la temperatura para que empiece a hervir rápidamente hasta que se reduzca.
  8. Baja la temperatura al mínimo y añade el tomate y un vaso de agua. Salpimentar a gusto.
  9. Lleva a punto de cocción lenta e incorpora con cuidado las piezas de carne.
  10. Tapa la olla y déjala cocer suavemente durante una hora y cuarto aproximadamente o hasta que la carne esté tierna. Pínchala para comprobarlo.
  11. Saca cuidadosamente cada ossobuco y colócalos en una fuente. Reserva.
  12. Vuelca la salsa en el vaso de la batidora y tritura. Una vez triturada, vuelve a ponerla en la olla y llévala nuevamente a punto de ebullición para que recupere el color (al triturar las salsas pierden el color bonito). Coloca nuevamente la carne en la olla, déjalos un par de minutos para que recuperen el calor y apaga el fuego. Rectifica de sal.
  13. Sirve bien caliente con el puré de patata, el ossobuco cubierto de la salsa y la “gremolata” por encima.
¿Puedes hacer este plato el día anterior? Sí, lo dejas en la salsa y en el momento de servir lo calientas y le añades la gremolata.
Fuente: lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es

El Tomahawk Steak es un filete grueso con costilla y una presentación impresionante, que poco a poco se ha ido ganando un estatus notable dentro de la carne de res. Se localiza en el costillar del animal y es un corte especialmente indicado para sibaritas de la carne. Su nombre procede de las antiguas hachas usadas por los guerreros sioux.

La gran infiltración de grasa intramuscular (marmoleado) e intermuscular junto con el hueso de la costilla le confiere un gran sabor y una jugosidad excepcional. El peso promedio de cada pieza está en torno a los 800 grs., hecho que lo convierte en un corte ideal para compartir por dos o más personas. El corte del hueso estilo Francés, realza el sabor dándole una presentación elegante y espectacular.

Opciones de cocción

Para empezar toda cocción, como bien sabes hay que preparar la carne para que esté en las mejores condiciones. Si tu pieza de Tomahawk está congelada, refrigérala durante 2-3 días para permitir que se descongele lentamente.

Cuando la pieza esté descongelada, sácala de su embalaje, sécala con una servilleta de papel y déjala reposar hasta que esté a temperatura ambiente. Sazona todos los lados del filete con sal y pimienta justo antes de cocinarlo.

1- Cocción directa en la Barbacoa

Tanto si tu barbacoa funciona con carbón como con gas o electricidad, la cocción directa te permite soasar (asar un alimento solamente hasta que está ligeramente dorado o tostado) rápidamente las carnes, poniéndolas directamente en contacto con el calor.

Precalienta la barbacoa. Marca el corte por todos sus lados, incluyendo el borde grueso. Baja la temperatura a medio, cierra la campana y cocina durante 15-20 minutos. Revisa la temperatura interna usando un termómetro de carne para asegurarte de que obtienes el grado de cocción que estás buscando.

Una vez finalizada la cocción, deja reposar en un lugar cálido cubierto con papel de aluminio durante 15 minutos.

2- Cocción indirecta en la Barbacoa

La cocción indirecta permite asar, como en un horno. Con esta cocción, los productos nunca están directamente en contacto con la fuente de calor, y se obtienen sabrosas recetas cocinadas a fuego lento.

Coloca tu Tomahawk en el lado más frío de la parrilla, manteniéndolo tan lejos del calor como sea posible. Dale la vuelta cada 5 minutos, volteando de extremo a extremo y de lado a lado para una cocción uniforme.

Cuando la temperatura interna es de 50ºC, retíralo del calor y cubre con papel de aluminio durante 15 minutos. Una vez transcurridos los 15 minutos, enciende de nuevo la parrilla de barbacoa y espera a que esté muy caliente. Coloca el Tomahawk sobre la parrilla caliente y giralo después de 1-2 minutos para marcar el otro lado. Luego, mantén el lado de grasa sobre la parrilla para cocerlo también.

Si no has conseguido el punto que buscabas, puedes volver a ponerlo en la parrilla otra vez 30 segundos por cada lado. No hay necesidad de dejarlo reposar de nuevo con este método, así que retíralo de la parrilla, córtalo y ¡a disfrutar!

3- Sous Vide (Cocción al vacío)

El Sous Vide es un método de cocción que mantiene la integridad de los alimentos al calentarlos durante largos periodos de tiempo a temperaturas relativamente bajas. Este método emplea bolsas de plástico herméticas que se sumergen en agua caliente por debajo del punto de ebullición (normalmente sobre 60°C).

Si tienes acceso a una máquina de baño de agua, entonces este método es una gran manera de asegurar una pieza tierna, con una cocción uniforme y una corteza increíble. Calienta el baño de agua a 53°C. Sella el Tomahawk en una bolsa al vacío y colócala en el baño de agua con la tapa hacia abajo. Deja cocinar lentamente durante 1-3 horas.

Una vez transcurrido el tiempo en función del grosor de la pieza, retira el Tomahawk de la bolsa y sécalo con una servilleta de papel. Calienta una cacerola de hierro fundido grande. Cuando esté con un calor súper alto, añade aceite vegetal y mantequilla. Cuando la mantequilla empieza a dorarse, echa el corte de carne a la cacerola y márcalo durante 30 segundos a 1 minuto, después dale la vuelta y haz lo mismo en el otro lado.

Ahora, sostén el filete con las pinzas y sella el lado más grueso y todo alrededor de los bordes hasta que estén crujientes. Deja reposar en una rejilla durante 5 minutos, córtalo y sírvelo.

¿Cómo servir tu Tomahawk?

Utiliza un termómetro de carne para verificar la temperatura interna antes de servir. Llévalo a la mesa, sostén el hueso con una mano y rebana a lo largo de su longitud para quitar la carne del hueso. Luego rebanar la carne a través del grano en rodajas gruesas. Vuelve a sazonar con sal y pimienta al gusto y acompaña con algún aderezo como el chimichurri o una salsa bearnesa tradicional, junto con papas fritas.

Fuente: rangersvalley.com.au

El filet mignon (solomillo) responde a los filetes que se cortan de la punta estrecha del solomillo (generalmente se les da la forma de triángulo) Está considerado por muchos como el filete más elegante de todos. Es muy blando y dulce, aunque su sabor es menos intenso que el de un filete con hueso.

Se trata de un corte de carne cuyo nombre le describe perfectamente. Los términos “filet mignon” derivan del francés y juntos significan “pequeño medallón”. Pero, a pesar de ser pequeño, este corte no pasa desapercibido para nada; el filet mignon es el rey de los cortes, o al menos es así como suele considerárselo, gracias a su inmensa suavidad.

La manera más común de presentarlo, en la modalidad francesa (no olvidemos que es un plato de esta cocina), es salteado con manteca de cerdo o con mantequilla adicionada de aceite.

Entonces, si el filet mignon es un corte de carne, por descarte hemos aprendido una cosa: no se trata de una receta. Y esta aclaración es importante, pues muchos suelen hablar de él como si lo fuera.

Ingredientes:

  • 2 filet mignon PROCAR de aprox. 3 a 5 cm de espesor
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1/4 taza de cebollín picado
  • Sal y pimienta
  • 1/2 taza más 1 cucharada de caldo de carne
  • 1 cucharada de granos de pimienta
  • 1/3 taza de crema espesa

Preparación:

  1. Caliente una sartén grande a fuego medio-alto y derrita la mantequilla. Condimente ambos lados de cada filete PROCAR con sal y pimienta. Ahora, cocínelos durante 3-4 minutos por cada lado. Pasado ese tiempo, colóquelos en un plato. Cubra el plato y aparte.
  2. Muela los granos de pimienta con un mortero. Si no tiene mortero, puede poner los granos de pimienta dentro de una bolsa de plástico y machacarlos con un lado de un mazo para carnes. Recuerde que no tiene que hacerlos demasiado pequeños; con apenas romperlos estará bien.
  3. En la misma sartén donde ha cocinado los filet mignon, sume aceite de oliva y el cebollín picado. Cocine durante 1 minuto. Luego agregue los granos de pimienta rotos y siga cocinando durante 1 minuto.
  4. Vierta la 1/2 taza de caldo de carne mientras reduce el fuego a bajo y va agregando lentamente la crema de leche. Deje que se cocine a fuego lento durante 3 minutos o hasta que la salsa se haya espesado lo suficiente. Si nota que se espesa demasiado, agregue la cucharada de caldo de carne restante para equilibrar.
  5. Luego, lleve los filet mignon a un plato para servir. Por encima de ellos vierta la salsa de pimienta recién hecha.

¡Y ahora se sirve! Le recomendamos servirla de inmediato para que se disfrute mucho más.

Fuente: vix.com, gastronomia.laverdad.es

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